sábado, 22 de enero de 2011

Diferentes formas de volver a nacer



Diferentes formas de volver a nacer, como si no hubiera bastado con el nacimiento de Belém o con el Renacimiento. Sugiere pequeñas historias mágicas, otras cotidianas, alguna trama interesante y, las más, ñoñerías huecas o moralinas. Una cosa es nacer de nuevo y otra renacer. Una cosa es encarnarse de nuevo y otra reencarnarse. Uno puede reencarnarse en un pollino, pero si renace vuelve a ser él o sus padres y como decían nuestros abuelos “cual el cuervo, tal su huevo” sin descartar asimismo el pollino. En fin, leed, si os quedan ganas, esta mala cosecha:

Parapléjico
Es ahora cuando vuelves a nacer, cuando no queda nadie, en un planeta muerto bajo un firmamento inmóvil.

Esfuerzo inútil
Es ahora cuando vuelves a nacer, jodido dinosaurio. Todavía estás aquí.

Impotencia
Es ahora cuando vuelves a nacer — La doctora se dirigía, satisfecha del resultado, al falo del último macho. La humanidad se acababa de salvar.

La fe
¿Es ahora cuando vuelves a nacer? ¡Triste paradoja! cuando ya no puedo perdonar a mis enemigos porque los he matado a todos.

Nota: Esto se cuenta del lecho de muerte del General Narváez.

La esperanza
Es ahora cuando vuelves a nacer, ¡ridícula pretensión! La apatía y la indolencia han permitido el oprobio de este tiempo. Han tenido que venir, los denostados, unos del cielo y otros de tierras exóticas a señalar un camino. Culpable Fuenteovejuna: la oveja abrevadora.

La caridad
Es ahora cuando vuelves a nacer, en un estúpido intento. Ya no tienes nada que dar: ni bienes, ni dinero, ni fe ni esperanza. Eso sí, de justicia social sabes un huevo.

Duda
Es ahora cuando vuelves a nacer, me dices. Pero no a renacer, no te reconozco después de tanto tiempo enterrado en el estiércol. ¿Seguro que eres tú?

Matar el tiempo
Es ahora cuando vuelves a nacer, te estaba esperando. Te volveré a liquidar y enterrar una vez más. Lo tengo todo cronometrado, una y otra vez, no tengo otra cosa que hacer.

El muerto que nace
Es ahora cuando vuelves a nacer, se dijo a sí mismo después de la agotadora jornada, mientras marcaba el número de telepizza y encendía el televisor, tumbado sobre un sofá. Es ahora cuando vuelvo a morirme de asco, se decía ella tras compartir con el recién nacido la dura jornada y pedir su tercer gin tonic en una oscura barra.

[El título lo debe poner el lector]
Es ahora cuando vuelves a nacer, susurró el yonqui. El mono desapareció y cerró el libro leído por enésima vez.

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3 comentarios:

Isabel Mª González dijo...

SOBRE EL ÚLTIMO MICRO, MI QUERIDO gUILLERMO, EL INTERACTIVO, JA JA, QUE SI ANTES DE PONERLE TÍTULO, ME ACLARAS QUIÉN CERRO EL LIBRO , ¿EL MONO? EN LA ACEPCIÓN DE ANIMAL, O EL YONKI, EN LA ACEPCIÓN DE LECTOR DEL LIBRO DEL MICRO, Ja ja,

(Houston, tenemos un problema, ja, ja, )

Guillermo Escribano dijo...

Ponle título a los dos.
Sería algo así como "el monosabio" o "manual de ayuda al drogodependiente" y el yonqui justo acaba de suministrase la dosis.
El segundo si que sería más propio de cada uno y sería el título de tu libro de cabecera. Es un yonqui de ese libro al que se le quita el mono porque lo vuelve a leer, a mí me pasa "viaje al fin de la noche".
En realidad quería testear si se pillaba la doble intención.
Tenías que ser tú....claro.
Houston

Anónimo dijo...

Ja! amo este género, escritores como vos lo reivindican.

Me los llevo ( con tu permiso)

Abrazo

Caro F.